jueves, 28 de julio de 2016

Los correos de Clinton muestran el sabotaje contra el gobierno de Venezuela

Pese a los llamamientos públicos de Hillary Clinton a fomentar la amistad, una serie de correos electrónicos filtrados muestran que, mientras ejercía el cargo de secretaria de Estado, estuvo promoviendo en la sombra la subversión contra el país latinoamericano.

Los mensajes de correo electrónico, filtrados por WikiLeaks, muestran que, durante su gestión como secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton preguntó al entonces subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Arturo Valenzuela, cómo “tirar de las riendas a Chávez”. Valenzuela sugirió recurrir a la ayuda de los socios regionales para minar a Chávez.

“Tenemos que considerar cuidadosamente las consecuencias de enfrentarse a él públicamente, pero hay que buscar oportunidades entre otros en la región para que nos ayuden”.

Los correos electrónicos filtrados confirman una tendencia continua de la intervención encubierta en contra de Venezuela y los gobiernos progresistas en América Latina, en general, tales como Cuba y Ecuador. WikiLeaks también expuso la estrategia de 2006 de la embajada de Estados Unidos respecto al presidente Chávez, diciendo que “una creativa propaganda de Estados Unidos, dirigida a los socios regionales de Chávez, abriría una brecha entre él y ellos”.

El doctor Francisco Domínguez, de la Campaña de Solidaridad con Venezuela, comentó que “tras la elección de Chávez en Venezuela y la elección del partido de los Trabajadores en Brasil en 2002, la región, en especial Venezuela, comenzó a distanciarse de Estados Unidos, creando sus propios cuerpos, en gran parte regionalmente integrados. Debido a eso, Estados Unidos estaba perdiendo influencia. Venezuela ha sido el principal defensor de estas ideas. Por eso Estados Unidos ha estado atacando tanto el país”.

Mientras que en público Clinton expresó su amistad respecto a Venezuela, los correos electrónicos filtrados revelan una intención diferente hacia la nación latinoamericana. “Dado que Estados Unidos debe tener en cuenta los sentimientos regionales de las personas, tiene que fingir que le gusta o favorecer unas buenas relaciones, pero nunca va a dejar de desestabilizar América Latina, o Venezuela”, explicó Domínguez.

​Clinton también expresó su preocupación por la decisión de la ONU de condenar el golpe militar en Honduras en 2009, apoyado por ella. En 2009 el presidente electo de Honduras, Manuel Zelaya, fun derrocado por los militares respaldados por los partidos opositores. A pesar de que los aliados tradicionales de Estados Unidos —como la UE— condenaron el golpe, Clinton confesó que quería ver un nuevo gobierno que reemplazara al de Zelaya y “restableciera el orden”.

El Ejecutivo de Venezuela fue uno de los actores regionales que condenaron el golpe y la posterior represión de la actividad de la izquierda. En aquel momento, Clinton preguntó por qué la ONU estaba tan preocupada por Honduras, y no por Venezuela: “Está bien, pero, ¿han condenado alguna vez a Venezuela por negar la libertad de prensa?”, escribió a un funcionario.

Uno de los correos electrónicos filtrados también recomienda no gastar los fondos de la Usaid —Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional— en estados izquierdistas como Venezuela, Cuba o Nicaragua, debido a que tales fondos podrían “socavar el desarrollo democrático real”.

Además, se reveló que la agencia federal del Gobierno de Estados Unidos, encargada de supervisar todas las transmisiones de radio y televisión no militares del Gobierno federal —BBG—, pidió a Clinton aumentar los fondos con el fin de “luchar contra los esfuerzos de la diplomacia pública de los enemigos de América”. El presidente de la agencia, Walter Isaacson, identificó explícitamente estos estados como “Irán, Venezuela, Rusia, y China”.

Posteriormente, el presupuesto anual de la BBG aumentó unos 750 millones de dólares. La agencia incrementó las actividades en los países antes mencionados. Clinton respondió con un correo electrónico que decía: “¡Que empiece la diversión!”

El doctor Domínguez cree que el objetivo final de Estados Unidos es ver la caída del Ejecutivo de Venezuela, actualmente dirigido por el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro.

“El gobierno de Estados Unidos dio un golpe en el sector privado de la distribución de alimentos, conteniendo los alimentos, lo que obliga a la gente a hacer colas. Tras horas de hacer cola, la gente se vuelve descontenta. El resultado es que se vuelven muy infelices, especialmente los pobres. Creo que la idea es socavar la base de apoyo de la que goza el Gobierno de Chávez-Maduro, y si son capaces de hacerlo, piensan que van a crear las condiciones para derrocar al Ejecutivo, que es lo que hicieron en Chile en el año 1973”, comentó Domínguez.

Desde principios de la década de 1970, el gobierno estadounidense llevó a cabo diversas políticas subversivas en América Latina, encaminadas a socavar los gobiernos elegidos democráticamente. Comenzó en 1973, con el golpe militar contra el primer ministro chileno Salvador Allende y la imposición del general Augusto Pinochet.

En 2001 y 2002 Estados Unidos intensificó la financiación de los grupos de la oposición venezolana para crear una oposición viable contra Chávez. Estas políticas continúan hasta nuestros días y, si Hilary Clinton es presidenta, es probable que continúen.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/politica/20160728/1062511208/clinton-correos-golpe-venezuela.html

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